INTRODUCTION

 

Nuestra palabra "psiquiatría" viene de dos palabras griegas que significan (1) "alma" o "mente" y (2) "tratamiento" o "sanación". Juntas significan "la sanación de la mente", o como David podría haber dicho, "la restauración del alma". Y solamente Dios puede sanar el alma.

 

Así que, la psiquiatría más importante debe ser la psiquiatría que proviene de Dios, y cuya esencia encuentro en los pasajes más conocidos de la Biblia.

 

Un hombre a quien yo admiraba vino a visitarme. Hace muchos años había empezado a trabajar desde abajo en una empresa, pero siempre tuvo la determinación de llegar a la cima. Tenía habilidades excepcionales y mucha energía y usó toda su capacidad. Hoy, es presidente de la empresa con todo lo que este cargo conlleva.

 

Pero a pesar de su exitosa trayectoria empresarial, no era feliz. Era un hombre nervioso, tenso, preocupado y enfermo. Finalmente su médico le sugirió que hablara con un pastor. 

 

Hablamos de cómo él tomaba los medicamentos que le recetaba su médico. Entonces tomé una hoja de papel y le anoté mi receta espiritual especialmente para él. Le receté el Salmo veintitrés, cinco veces al día durante una semana.

 

Insistí en que tomara la "medicina" exactamente como se la receté. Tenía que leer el salmo en la mañana apenas se despertara. Debía leerlo detenidamente, meditativamente y devotamente. Después del desayuno, tenía que hacer exactamente lo mismo, al igual que después del almuerzo, después de la cena y justo antes de acostarse.

 

No se trataba de que hiciera una lectura rápida y apresurada, sino de pensar en cada frase, dándole tiempo a su mente de absorber lo máximo posible del significado. Le prometí que al final de tan sólo una semana, las cosas serían diferentes para él. 

 

El poeta y filósofo Ralph Waldo Emerson dijo: "Un hombre es lo que él piensa durante todo el día". Marco Aurelio dijo: "La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella". Y la Biblia dice: "porque cuales son sus pensamientos íntimos, tal es él".

 

El Salmo veintitrés es un modelo de pensamiento, y cuando la mente lo absorbe, el resultado es una nueva manera de pensar y una nueva vida. Contiene solamente 106 palabras. Se puede memorizar en poco tiempo. De hecho, la mayoría de nosotros ya lo sabemos. Pero su poder no viene de memorizar las palabras, sino de pensar las ideas.

 

El poder de este salmo reposa en el hecho de que representa una manera positiva, llena de esperanza y fe, de aproximarse a la vida. Suponemos que fue escrito por David, el mismo David que tuvo un capítulo oscuro de pecado y fracaso en su vida. Pero él no pierde tiempo en remordimientos inútiles ni en mirar al pasado.

 

Toma el Salmo veintitrés como lo receto, y en siete días se implantará profunda y firmemente en tu mente una nueva manera de pensar. Y eso causará cambios maravillosos en tu pensamiento y te dará una nueva vida. - Charles L. Allen

 

Extraído de God’s Psychiatry por Charles L. Allen © 1953 por Fleming H. Revell Co. Usado con permiso. Impreso en EE.UU.

 

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1. "El Señor es mi pastor; nada me falta"

 

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, el ejército aliado recogió a muchos niños hambrientos y sin hogar, y los puso en grandes campamentos. Allí los niños recibieron comida y cuidados en abundancia. Sin embargo, por la noche no dormían bien. Parecían intranquilos y asustados.

 

Finalmente, un sicólogo dio con la solución. Después de que acostaban a los niños, les daban a cada uno una rebanada de pan para que sujetaran. Si querían más de comer, les daban más, pero esta rebanada en particular no era para que se la comieran –era solo para que la retuvieran.

 

La rebanada de pan produjo maravillosos resultados. Los niños se iban a dormir, sintiendo subconscientemente que tendrían algo para comer al día siguiente. Esta certeza los dejó descansar en calma y en paz.

 

En el Salmo veintitrés, David señala algo con ese mismo sentimiento de las ovejas cuando dice, "El Señor es mi pastor; nada me falta”. Instintivamente, las ovejas saben que el pastor ha hecho planes para salir a pastar al día siguiente. Saben que el pastor tomó las previsiones suficientes para ellas hoy, y que también lo hará mañana. Así que las ovejas están tendidas en su redil con, figurativamente hablando, el trozo de pan en sus manos.

 

Este salmo no comienza con una petición, no le pide nada a Dios; por el contrario es una declaración calmada de un hecho: "El Señor es mi pastor". No tenemos que rogarle cosas a Dios.

 

San Pablo dice: "mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte' (Filipenses 4:19). David dice: "El Señor es mi pastor, nada me falta". Con esa fe, podemos trabajar hoy sin preocuparnos por el mañana. 

 


 

2. "En verdes praderas me hace descansar"

 

Una mañana, cuando me vestía apresuradamente para comenzar un día ocupado y emocionante, sentí un dolor en la espalda. Se lo mencioné a mi esposa, pero estaba seguro de que pasaría pronto. Sin embargo, ella insistió en que fuera al médico y él me mandó al hospital.

 

En el hospital, yo estaba muy triste; no tenía tiempo para perder acostado en la cama. Mi calendario estaba repleto de buenas actividades, pero el médico me había dicho que cancelara todas mis citas por al menos un mes. Un pastor muy amigo mío me visitó. Se sentó y dijo muy firmemente: "Charles, tengo solamente una cosa que decirte– 'En verdes praderas Él me hace descansar'".

 

Me quedé ahí acostado pensando en esas palabras del Salmo veintitrés mucho después de que mi amigo se había ido. Pensé en cómo las ovejas empiezan a pastar a eso de las 4 de la mañana. Las ovejas caminan constantemente cuando pastan; nunca están quietas.

 

 

A las 10 de la mañana el sol brilla y las ovejas tienen calor, están cansadas y con mucha sed. El pastor sabe que las ovejas no deben beber cuando hace calor, ni cuando su estómago está lleno de hierbas no digeridas.

 

Así que el pastor hace que las ovejas se echen en praderas verdes, en un sitio fresco y tranquilo. Las ovejas no comerán si están echadas, así que rumian, que es su manera natural de digerir.

 

Estudia las vidas de grandes personalidades y descubrirás que todas ellas dejaron de lado la prisa de la vida para descansar y reflexionar. Los grandes poemas no se escriben en las calles llenas de gente; las mejores canciones no se escriben en medio de una multitud clamorosa; nuestras visiones de Dios surgen cuando nos detenemos. El salmista dijo: "Estad quietos y conoced que yo soy Dios" (Salmo 46:10).

 

A veces Dios nos pone de espalda para darnos la oportunidad de mirar hacia el cielo: "Me hace descansar". Muchas veces estamos forzados, no por Dios, sino por las circunstancias de la vida cotidiana, a descansar en cama. Eso siempre puede ser una experiencia bendita. Hasta la cama de un inválido podría ser una bendición en algunos aspectos, ¡si él sabe cómo aprovechar la situación!

 

  


 

3. "A las aguas tranquilasme conduce"

 

La oveja es un animal muy tímido. Teme en especial al agua en movimiento rápido y tiene un buen motivo para ese miedo.

 

Las ovejas son malas nadadoras debido a su pesado abrigo de lana. Es como un hombre tratando de nadar con su abrigo puesto. El agua empapa el pelaje de las ovejas y el peso las hunde.

 

Instintivamente, las ovejas saben que no pueden nadar en la corriente rápida. Las ovejas no beberán de una corriente en movimiento; beberán solamente de aguas tranquilas.

 

El pastor no se ríe de los temores de las ovejas. Ni trata de forzarlas. En cambio, cuando las guía por las montañas y los valles, está constantemente buscando aguas tranquilas, donde las ovejas puedan saciar su sed.

 

Si no encuentra aguas tranquilas, el pastor recoge piedras mientras las ovejas descansan, construye un dique en un pequeño arroyo y forma una laguna pequeña, de la cual hasta el cordero más diminuto puede beber sin miedo.

 

Esta petición del Salmo veintitrés tiene un significado maravilloso para nosotros. Dios conoce nuestras limitaciones y no nos condena porque tenemos debilidades. No nos fuerza a ir a lugares donde no estaremos a salvo y felices. Dios nunca nos exige un trabajo que está más allá de nuestra fortaleza y capacidad.

 

En cambio, Dios atiende constantemente nuestras necesidades. Comprende las cargas que llevamos sobre los hombros. Él también sabe dónde están los lugares para alimentarnos y refrescarnos.

 

Nos da confianza saber que incluso mientras dormimos, el Pastor está preparándose para nuestras necesidades de mañana.

 

Una de las mejores maneras de aliviar la tensión en tu vida es imaginando aguas tranquilas. 

 

Tal vez un lago pequeño con pinos alrededor...un manantial fresco en una colina...o quizás un mar en calma con olas apacibles.

 

Después de que la imagen esté clara, entonces comienza a repetir y creer que "Él me conduce a las aguas tranquilas". Esta experiencia produce una sensación de entrega y confianza maravillosas que te permite enfrentar el calor del día con seguridad, sabiendo que hay un poder refrescante y relajado que aguarda bajo el liderazgo de Alguien más sabio que nosotros.

    


 

4. "Me da nuevas fuerzas”

 

Recibí una carta que concluía así: "La vida terminó para mí durante estos años...fue un proceso lento. Tomó muchos años sofocar mi fe; pero ahora está completamente extinta...soy sólo un caparazón. Tal vez el caparazón...también ha desaparecido". 

 

Me gustaría hablar con el autor de esa carta sobre el significado de las palabras de David del Salmo veintitrés: "Me da nuevas fuerzas". David recuerda que, cuando las ovejas empiezan a pastar por la mañana, cada una toma un lugar específico en la fila y lo mantiene durante todo el día.

 

Sin embargo, en algún momento del día cada oveja deja su lugar en la fila y se acerca al pastor. El pastor le frota la nariz y las orejas suavemente, le rasca las orejas levemente y le susurra algo al oído. Tranquila y animada, la oveja vuelve a su lugar en la fila.

 

La mente humana es como el cuerpo humano. Puede ser herida. La pena, por ejemplo, es una herida; duele profundamente, pero la pena es una herida “limpia” que sanará, a menos que algo la infecte –algo como la lástima, la amargura o el rencor.

 

El mal también es una herida.

 

Cuando violo mis normas, hiero mi mente, y ésta es una herida infectada –una herida que el tiempo no sanará. Un sentimiento de culpabilidad puede destruir una vida gradualmente convirtiéndola en "solo un caparazón". Solo hay un Médico que puede sanarla.

 

"Me da nuevas fuerzas" puede tener otro significado. Moffatt lo tradujo al inglés como, "Él revive la vida en mí". Al igual que un reloj que requiere cuerda diaria, el espíritu humano puede decaer. Perdemos nuestras ganas y energías. Nos hacemos menos propensos a intentar lo difícil. Dejamos de ser luchadores.

 

Igual que cuando se exprime el jugo de una naranja y queda solo la pulpa, la vida puede exprimir el espíritu de una persona. Una persona puede convertirse en "solo un caparazón". No sentimos la emoción de nuevos entusiasmos, y el amanecer de un nuevo día nos deja fríos y sin esperanzas.

 

La Biblia dice que Dios hizo al primer hombre "y sopló en su nariz y le dio vida; así el hombre se convirtió en un ser viviente" (Génesis 2:7). Y Dios tiene el poder y la buena voluntad de infundir un nuevo soplo de vida a quien se ha perdido.

 

"Me da nuevas fuerzas" - "Él revive la vida en mí".

   


 

5. "Me lleva por caminos rectos, haciendo honor a Su nombre"

 

En el camino de la vida nos encontramos con cruces de caminos, y no podemos decidir cual seguir. Hay que tomar decisiones y hacerlo es muy difícil. Nos perdemos. Necesitamos orientación y con confianza David declara en el Salmo veintitrés: "Me lleva por caminos rectos (por sendas correctas), haciendo honor a Su nombre".

 

Sin duda David recuerda su propia experiencia como pastor. Sabía que las ovejas no tenían sentido de la orientación. Cuando un perro, un gato, o un caballo, se pierde, generalmente puede encontrar el camino de regreso. Parece que tuvieran una brújula interna. No es así con las ovejas.

 

Las ovejas tienen muy mala vista. No pueden ver lo que está 10 ó 15 metros por delante. Los campos palestinos estaban cubiertos por sendas angostas en las que los pastores guiaban a sus ovejas para pastar. Algunas de estas sendas conducían a precipicios en los cuales las ovejas podían caer y morir.

 

 

Otras sendas conducían cuesta arriba a callejones sin salida. Pero algunas sendas conducían a praderas verdes y aguas tranquilas. Las ovejas seguían al pastor, sabiendo que iban caminando por la senda correcta.

 

Dios no pone una cama de rosas en el campo de batalla o una alfombra en nuestro camino; Él no nos promete una vida fácil y sin esfuerzos, pero sí nos promete acompañarnos siempre en todo el camino.

 


 

6. "Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque Tú, Señor; estás conmigo"

 

Déjame contarte la historia de una madre que se desmayó cuando recibió la noticia de que su hijo había sido asesinado. Entró en su habitación, cerró la puerta y no quiso ver a nadie.

 

Su ministro fue y se sentó a su lado, pero ella no le habló. Durante unos minutos estuvieron en silencio y luego lentamente él empezó a decirle: "El Señor es mi pastor, nada me falta". Frase tras frase él pronunció suavemente las palabras tranquilizadoras del Salmo, y ella prestó atención.

 

Cuando llegó a esta gran frase consoladora, ella habló y juntos dijeron: "Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque Tú, Señor, estás conmigo". 

 

Una sonrisa se dibujó en sus labios, y ella dijo: "Ahora lo veo de manera diferente".

 

El escritor y predicador Henry Ward Beecher dijo en el siglo XIX que el Salmo veintitrés era el ruiseñor de los salmos. El ruiseñor es el pájaro que canta su canto más dulce cuando la noche es más oscura.

 

Les he sugerido a muchas personas que están "en el valle más oscuro" que se vayan solas a un lugar tranquilo. Que dejen de esforzarse por un momento. Que olviden los detalles. Que dejen de pensar por un momento en darse prisa para el mañana y para el próximo año y para el más allá.

 

Simplemente detente, quédate quieto y tranquilo, y en medio de tu "valle oscuro" sentirás una Presencia divina y maravillosa con más fuerza de lo que la has sentido antes. Muchos me han dicho que han sentido esa Presencia - de escuchar al ruiseñor cantar dulcemente en la oscuridad.

 

A donde sea que me lleve mi senda, no temeré, dice David. Incontables multitudes también se han librado del miedo. ¿Por qué? "Porque Tú, Señor, estás conmigo". Existe un gran poder en Su presencia, al sentirnos acompañados del Señor.

 


 

7. "Tu vara y Tu bastón me inspiran confianza"

 

Conocí una vez a un hombre que había sido gravemente herido en un ciclón sin poder hacer nada para evitarlo. Desde entonces, había perdido gran parte del placer de vivir, no a causa de su lesión, sino porque tenía miedo de que pasara otro ciclón.

 

Estaba preocupado porque todavía no sabía lo que podía hacer si se acercaba otro ciclón –hasta que un día sus hijos decidieron construir un sótano para refugiarse de los ciclones. Lo terminaron y el hombre se quedó tranquilo y feliz. Ahora, no importaba lo duro que soplara un ciclón, él tenía protección. Esto le reconfortaba enormemente y le inspiraba confianza.

 

El Salmo veintitrés dice: "Tu vara y Tu bastón me inspiran confianza". La oveja es un animal indefenso No tiene ningún arma con que pelear. Es una presa fácil para cualquier bestia salvaje del campo. Tiene miedo.

Pero el pastor llevaba una vara, que es un palo pesado y duro de casi un metro de largo. Cuando David escribió este salmo, probablemente recordó su propia necesidad de la vara. En I Samuel 17, David le cuenta a Saúl cómo mató a un león y a un oso para proteger a sus ovejas.

 

Además, el pastor llevaba un bastón, que medía aproximadamente dos metros y medio de largo. La parte superior del bastón era curva. Muchas sendas en Palestina iban a lo largo de precipicios en las montañas. Las ovejas podían resbalar, caer, y quedar colgadas indefensas en alguna saliente inferior.

 

Con su bastón, el pastor podía alcanzar a la oveja, colocar la parte curva bajo el pequeño pecho de la oveja y levantarla al sendero. Las ovejas se sentían instintivamente protegidas por la vara y el bastón del pastor.

 

Tenían la confianza de saber que el pastor puede enfrentar cualquier emergencia.

 

"Tu vara y tu bastón me inspiran confianza"  - y quitan de mi corazón el temor y el miedo al futuro.

 


 

8. "Me has preparadoun banquete ante losojos de mis enemigos"

 

En las praderas de la Tierra Santa crecían plantas venenosas que eran fatales para las ovejas, si las comían. También, había plantas cuyas espinas afiladas podían penetrar los hocicos blandos de las ovejas y causar llagas terribles.

 

Cada primavera, el pastor tomaba su azadón y sacaba estas plantas enemigas de las ovejas, las apilaba y las quemaba. Así las praderas quedaban seguras para que las ovejas pastaran. La pradera se convertía, por así decirlo, en una mesa aderezada o un banquete preparado. Los enemigos habían sido eliminados.

 

Debemos hacer esto constantemente por nuestros niños. Cuando mis hijos van y vienen de la escuela, una mujer policía los ayuda a cruzar la calle. Está ahí para protegerlos.

 

Quiero que mi ciudad use la vigilancia para proteger a nuestros niños de las drogas. Lo mismo opino sobre la literatura obscena y sobre muchas otras cosas que dañan y destruyen la vida. Debemos hacer una campaña constante contra los enemigos de la vida.

 

No es suficiente para el agricultor sembrar sus semillas. Debe vigilar su cultivo constantemente para destruir las malas hierbas. Del mismo modo, el espíritu de Dios en nosotros debe luchar constantemente. No es suficiente predicar el evangelio. Debemos eliminar los enemigos del evangelio. 

 


 

9. "Has vertido aceite en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar"

  

Nunca olvidaré lo que dijo el entrenador el primer día que fui a la práctica de fútbol americano. Nos dijo que el fútbol americano era un juego rudo y que, si queríamos jugar, también teníamos que saber que a veces podríamos lastimarnos.

 

Es igual en la vida. Si quieres vivirla, debes esperar algunos moretones y heridas. Simplemente es así. Y David, pensando en esto, dice en el Salmo veintitrés: "Has vertido aceite en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar".

 

A veces, cuando las ovejas estaban pastando se podían lastimar la cabeza con el borde afilado de una piedra enterrada en el césped. Habían brezos que podían arañar y espinas que se podían clavar.

 

Además, algunos días las ovejas tenían que recorrer senderos empinados bajo un sol caliente y despiadado. Al final del día estaban cansadas y agotadas.

 

Por esta razón, el pastor se quedaba en la puerta del redil y revisaba a todas las ovejas cuando entraban. Si había alguna lastimada, el pastor le aplicaba aceite para calmarla y curarla. En lugar de infectarse, la herida podía sanar.

 

También, el pastor tenía una jarra de barro grande con agua fresca. Cuando las ovejas entraban, el pastor ponía su gran taza en el agua y la sacaba llena. Las ovejas cansadas bebían profundamente de la fuente renovadora de la vida.

 

¿Recuerdas que cuando eras pequeño y te lastimabas un dedo de la mano o del pie, ibas corriendo a tu mamá para que ella sanara la herida con un beso? Había una curación mística en ese gesto de cariño.

 

Como adultos, todavía nos lastimamos. Un corazón puede quebrarse, una conciencia puede doler de la misma manera que un diente infectado, los sentimientos pueden ser lastimados, el mundo puede golpear violenta y cruelmente. Uno puede desalentarse y cansarse. A veces, la carga de la vida puede ser insoportable.

 

Pero también allí está el Pastor tierno que comprende el dolor de Sus hijos y está siempre listo para atender ese dolor.

 

Harry Lauder, el famoso cantante escocés, estaba terriblemente afligido por la pérdida de su hijo. Pero encontró al Pastor. En un concierto en Chicago, ante una gran multitud, salió varias veces a cantar a petición del público, y finalmente les dijo: "No me aplaudan a mí. Agradézcanle a Dios que puso las canciones en mi corazón". 

 

Ten presente que David dice: "Has vertido aceite en mi cabeza, y has llenado mi copa..." No dice "nuestras" cabezas. Usa la forma del adjetivo en singular, la forma individual. Todo el día, el pastor ha estado preocupado por el rebaño. Pero cuando entran en el redil, cuida a las ovejas una por una.

 

Yo tenía un profesor en la universidad que durante un año, nunca aprendió mi nombre. Por alguna razón nunca simpaticé mucho con él. Leí que Jesús dijo: "Llama a cada oveja por su nombre" (Juan 10:3). Eso me gusta. Me hace sentir importante.

 

El salmista dijo: "Él sana a los que tienen roto el corazón...determina el número de las estrellas, y a cada una le pone nombre" (Salmo 147:3-4). 

 

El poder del universo es el poder a mi disposición.

 


 

10. "Tu bondad y Tu amor me acompañarán a lo largo de mis días"

 

Muchas personas se complican la vida con pensamientos negativos. Se sienten un poco mal y piensan que están muy enfermos. Comienzan el día con el temor de que algo malo va a pasar. Esperan el mañana con temor y ansiedad.

 

He leído sobre un profesor muy exitoso que enseña a las personas a sentarse tranquilas y a imaginar sus mentes completamente vacías. 

 

Trata de pensar en la mente como si fuera la pantalla de una película.

 

Proyecta en la pantalla de la mente una imagen de algo bueno que quieres que pase. Bórrala. Proyéctala otra vez. Bórrala. Repite este proceso hasta que la imagen se haga clara y nítida.

 

Por medio de este proceso, la imagen se establece firmemente en la mente consciente y subconsciente.

 

Entonces el profesor les dice a los estudiantes que se esfuercen para hacer esa imagen realidad, manteniendo un espíritu de oración y fe.

 

Es impresionante lo completo y lo rápido que esa imagen de la mente se hará realidad en la vida.

 

Deja de pronosticar desastres para ti y para tu entorno. Di con el salmista: "Este es el día que hizo el Señor; ¡gocemos y alegrémonos en él! (Salmo 118:24).

 

Comienza todas las mañanas con esperanza. Graba esto en tu mente: "Tu bondad y Tu amor me acompañarán a lo largo de mis días", y así pasará.

 

 


 11. "En Tu casa, Señor, por siempre viviré"

 

 

David termina el Salmo veintitrés con esta poderosa afirmación de fe.

 

Uno de los conmovedores pasajes de El progreso del Peregrino de John Bunyan es cuándo Mr. Feeble Mind ("el Sr. Mente Débil") habla de su esperanza de ir a casa:

 

De ésto estoy resuelto: de correr cuando pueda, de andar cuando no pueda correr, de gatear cuando no pueda andar...Mi mente está más allá del río que no tiene puente, aunque yo sea, como usted puede ver, de mente débil.

 

A veces la inspiración más grande para vivir viene cuando su "mente está más allá del río que no tiene puente". Sin esa seguridad, muchas experiencias de la vida serían insoportables. David no tenía la percepción que tenemos en la actualidad. Él nunca escuchó las palabras: "Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá jamás" (Juan 11:25-26).

 

El solo hecho de conocer íntimamente a un Dios como el que él describe en el Salmo veintitrés, le da a David la seguridad que al final de los días de su vida él entrará a Su casa.

 

   


 12. Él conoce al Pastor

 

Existe una historia no sé su fuente - de un anciano y un joven en el mismo escenario ante un gran público. Se presentaba un programa especial. Como parte del programa, cada uno tenía que repetir de memoria las palabras del Salmo veintitrés. El joven, entrenado con las mejores técnicas del discurso y el drama, dijo, en la lengua del maravilloso orador antiguo, las palabras del salmo.

 

"El Señor es mi pastor..." Cuando terminó, la audiencia aplaudió y aclamó, pidiéndole que lo repitiera para poder oír de nuevo su maravillosa voz.

 

Luego el caballero mayor se apoyó pesadamente en su bastón, caminó hacia el frente del escenario y con una voz débil y temblorosa repitió las mismas palabras: "El Señor es mi pastor..."

 

Pero cuando se sentó no se escuchó nada en la audiencia. Las personas parecían estar orando. En el silencio, el joven se puso de pie y dijo: "Amigos, quisiera dar una explicación. Me pidieron que volviera a recitar el salmo, pero se quedaron en silencio cuando mi amigo aquí se sentó. ¿Cuál es la diferencia? Se la diré. Yo conozco el salmo, pero él ¡conoce al Pastor!"

 

Este Salmo de David ha cantado sus palabras sin importar las barreras del tiempo, de la raza, o de los idiomas. Durante 25 siglos, las personas lo han atesorado en sus corazones. Hoy es más adorado que nunca.

 

¿Por qué perdura? No solo porque es buena literatura, sino porque dice que por encima de todos los conflictos y temores, los deseos y las debilidades humanas, hay un Pastor.

 

Un Pastor que conoce a Sus ovejas una por una, que es muy capaz de proveer en abundancia, que guía y protege y, que al final del día, abre la puerta del redil - la casa que no está hecha con manos humanas.

 

En el silencio del polo sur, el Almirante Byrd de pronto se dio cuenta de que "no estaba solo". Esta confianza hizo que la fe brotara en su interior, y aunque estaba en "el frío más intenso sobre la faz de la tierra", sintió una calidez reconfortante.

 

El Salmo veintitrés nos da esa misma seguridad. Esa es la razón por la cual vive en nuestros corazones, sin importar nuestra raza ni nuestras creencias religiosas.  

 


 

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